Fundada en Bogotá en 2013 por el artista y director Homero Cortés, AAINJAA comenzó una historia que transformaría la manera de vivir los tambores en el espacio público del país.
Desde sus primeros años, AAINJAA llevó de manera recurrente grandes grupos de personas con tambores a las calles, parques, plazas y diferentes escenarios de Bogotá y Colombia. Cientos de intervenciones despertaron la curiosidad de miles de personas y contribuyeron a convertir la batucada en un movimiento cada vez más reconocido, practicado y presente en la cultura urbana del país.
Con el paso de los años, muchos integrantes formados en AAINJAA impulsaron sus propias agrupaciones y proyectos, multiplicando el movimiento en Bogotá y otras ciudades. De sus procesos también surgieron personas que posteriormente crearon emprendimientos dedicados a la fabricación de instrumentos de batucada, facilitando el acceso a estos tambores y contribuyendo a expandir aún más esta cultura en Colombia.
Lo que comenzó alrededor de AAINJAA fue creciendo hasta convertirse en un movimiento con vida propia.
Hoy, después de 13 años de historia y más de 1.000 presentaciones en Colombia y el mundo, AAINJAA ha llevado su propuesta a más de 15 países y ha desarrollado un lenguaje propio donde convergen percusión, danza, teatro, movimiento y espectáculos de alto impacto.
AAINJAA es hoy inspiración, escuela, comunidad y movimiento. Un proyecto por el que han pasado más de 7.000 personas y que continúa conectando nuevas generaciones con los tambores, fortaleciendo la disciplina, la creatividad, la confianza, el encuentro y el sentido de comunidad.
AAINJAA significa hacer, elaborar, fabricar y construir.
Eso hicimos cuando llevamos nuestros tambores a las calles de Bogotá y el mundo.
Eso ocurrió cuando quienes pasaron por AAINJAA comenzaron a crear sus propios proyectos, agrupaciones e instrumentos.
Y eso seguimos haciendo hoy, desde Colombia para el mundo.
Gracias a cada persona que ha sido parte de esta historia y también a quienes, desde sus propios proyectos, agrupaciones, escuelas, talleres e iniciativas, siguen trabajando para fortalecer y hacer crecer el movimiento de la batucada en Colombia.
Hoy somos muchos haciendo sonar los tambores, y eso también es motivo de celebración.
El mundo necesita amor y más tambores.
Homero Cortés

